La guía definitiva para obtener la discapacidad del Seguro Social por lupus: Edición 2022

¿Puedo obtener discapacidad por lupus?

Capítulo 1: ¿Qué es el Lupus Eritematoso Sistémico?

Systemic lupus erythematosus (SLE or “Lupus”) is a chronic, inflammatory autoimmune disease characterized by a very broad clinical presentation of various signs and symptoms. This is as a result of the disease affecting multiple organ systems. The disease can impact the individual’s skin, lungs, joints, heart, blood, kidney and brain.

El lupus eritematoso sistémico (LES o “Lupus”) es una enfermedad autoinmune crónica e inflamatoria que se caracteriza por una presentación clínica muy amplia de diversos signos y síntomas.  Esto se debe a que la enfermedad afecta varios órganos. La enfermedad puede afectar a la piel, los pulmones, las articulaciones, el corazón, la sangre, los riñones, y el cerebro de la persona.

Lupus es una condición autoinmune donde el sistema inmunológico ataca los tejidos del paciente, provocando inflamación, daños irreversibles, y en casos extremos, la muerte.  Si usted tiene Lupus, ocasionalmente debe experimentar síntomas muy intensos y debilitantes: lo que se conoce como “un brote de Lupus”.  Estos brotes recurrentes pueden causar que la persona esté incapacitada, perjudicando de manera significativa la habilidad de realizar las tareas diarias típicas o el trabajo.

En otras ocasiones los síntomas de Lupus pueden ir de leves a severos.  No es infrecuente que entre los “brotes” los síntomas del Lupus sean muy limitados y permitan realizar actividades normales.

En algunos casos, la enfermedad y las complicaciones pueden poner en peligro la vida.  Actualmente, el Lupus tiene una tasa de supervivencia mucho mayor que en el pasado. Gracias a los avances en el diagnóstico y tratamiento temprano del lupus eritematosos sistémico, la tasa promedia de supervivencia hoy en día supera el 90%.

Existen cuatro tipos principales de Lupus:

  • Lupus Eritematoso Sistemico (LS) 

Es el tipo más común y se caracteriza por afectar a varios órganos y sistemas del cuerpo.  También se diferencia de otros tipos de Lupus por su impacto demográfico: las mujeres de entre 15 y 45 años (edad fértil) representan la mayoría de los casos.  Los hombres también pueden sufrir de este tipo de lupus, pero es poco común.

  • Lupus inducido por fármacos

Se produce después de estar expuesto a ciertos medicamentos, tales como hidralazina, inhibidores del factor de necrosis tumoral (TNF) alfa, minociclina, isoniazida, quinidina, que provocan una respuesta autoinmune.  Esto puede afectar a muchos órganos, aunque los síntomas suelen remitir o desaparecer si se deja de tomar el medicamento.

  • Lupus Discoide

También conocido como Lupus Cutáneo Crónico, afecta a la piel de la cara, el cuero cabelludo, los brazos o el cuello.  El Lupus Discoide puede aparecer solo o como parte de LES.  La mayoría de las personas a las que se les diagnostica al principio lupus discoide no desarrollan LES.  En cambio, muchos de los que tienen LES presentan alguna forma de lesiones discoides.

  • Lupus Neonatal 

Este tipo poco frecuente se da en los recién nacidos, posiblemente como resultado de los anticuerpos maternos.  Puede afectar a la piel, el hígado, la sangre, y el corazón.  La enfermedad puede causar daños graves en los órganos o la muerte; sin embargo, en la mayoría de los casos se resuelve por sí sola en 4 a 6 meses.

 

Capítulo 2: ¿Qué causa y quién lo padece?

¿Quién padece de Lupus Eritematosos Sistémico (LES)?

Aunque cualquier persona puede padecer de lupus, hay ciertos grupos y factores que aumentan el riesgo de desarrollar LES.  Entre ellos se encuentran:

  • Ser mujer: las mujeres tienen un riesgo diez veces mayor de desarrollar LES que los hombres. Es más frecuente en mujeres durante la edad fértil (15 a 45 años).
  • Raza/etnia: Los afroamericanos, los nativos americanos, los asiáticos y los hispanos tienen una mayor prevalencia de desarrollo de LES que otras etnias.
  • Antecedentes familiares: las personas con familiares diagnosticados con lupus u otros trastornos autoinmunes tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

¿Qué causa el Lupus?

Como muchos otros trastornos autoinmunes, se desconoce la causa exacta del LES. Esto significa que los científicos no han podido determinar un factor específico que haga que el sistema inmunológico se rebele y ataque a sus propios tejidos. Sin embargo, los estudios han sugerido algunos factores potenciales que pueden causar el LES.  Estos incluyen:

  • Genética: se han relacionado varias variantes genéticas con la aparición del LES.  El Lupus parece ser “hereditario”.
  • Hormonales: las hormonas sexuales femeninas están fuertemente asociadas a esta enfermedad, ya que pueden afectar a determinadas células inmunológicas.
  • Factores ambientales como: infecciones bacterianas y virales.
    • Por ejemplo, el virus de Epstein-Barr (VEB) está relacionado con la aparición del LES en los niños.
  • Exposición a un exceso de luz solar o radiación UV
  • Estrés emocional severes
  • Otros posibles factores desencadenantes, como algunos productos químicos para el cabello, el tabaquismo y la sílice

Capítulo 3: ¿Cómo se diagnostica el Lupus?

Hacer un diagnóstico preciso del Lupus puede ser un reto. Muchos de los síntomas e indicadores de diagnóstico del lupus son también característicos de otras enfermedades.

El diagnóstico se basa en la observación de los signos y síntomas de la enfermedad, las pruebas de laboratorio y las pruebas de imagen que muchas veces se adaptan a cada paciente.  Los reumatólogos suelen ser la especialidad médica adecuada para diagnosticar el Lupus.

Las pruebas pueden incluir:

  • Pruebas de anticuerpos antinucleares (ANAs): es la prueba más importante ya que mide la cantidad de los autoanticuerpos que se dirigen al componente nuclear de la célula. Teniendo en cuenta que casi todos los pacientes con LES son ANA positivos, la detección de ANAs en el paciente con LES es esencial para que su médico pueda hacer un diagnóstico.

Una prueba de ANA positiva puede diagnosticar otras enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, pero normalmente el nivel de ANA para el Lupus es más alto que en otros trastornos autoinmunes.  El diagnóstico del Lupus puede ser difícil, y es mejor dejar que se encarguen los médicos especializados en reumatología.

  • Otras pruebas de autoanticuerpos, como el anti-Smith y el anti-dsDNA, también son altamente diagnósticas para el lupus.
  • Pruebas de laboratorio incluyen:
  • Cuadro sanguíneo completo
  • Prueba de la función hepática
  • Creatinina sérica
  • Análisis de orina
  • Niveles de ESR o CRP
  • Estudios de imagen que incluyen:
  • TAC renal
  • TAC de tórax
  • Resonancia magnética del cerebro
  • Radiografía de las articulaciones
  • Ecocardiografía (para el corazón)
  • Pueden realizarse ciertos procedimientos para excluir otras condiciones o evaluar el grado de avance de la enfermedad. Esto puede incluir:
  • Certain procedures may be performed to exclude other conditions or evaluate how progressed the disease is. This may include:
  • Punción lumbar (punción espinal)
  • Biopsia renal Kidney biopsy
  • Artrocentesis (aspiración articular)

 

Capítulo 4: ¿Cuáles son los signos y síntomas de Lupus?

El LES es una enfermedad crónica inflamatoria que puede afectar a muchos sistemas de órganos. La evolución de la enfermedad y sus síntomas pueden variar de una persona a otra, desde leves a graves y debilitantes.  Algunos pacientes de Lupus pueden mantener un empleo y una vida normal, mientras que otros no pueden trabajar ni llevar una vida normal.

Cualquiera de los siguientes síntomas puede afectar a alguien con LES, aunque algunos son más comunes en ciertos grupos de edad que en otros.

Si el inicio de la enfermedad fue durante la infancia, los siguientes síntomas pueden ser más comunes:

Si el inicio de la enfermedad fue durante la edad fértil (de 15 a 45 años), algunos de los síntomas iniciales más comunes podrían ser:

  • Fiebre Fever
  • Dolor en las articulaciones Joint pain
  • Erupción en la piel
  • Síndrome de Raynaud (entumecimiento y cambios en el color de los dedos de las manos y de los pies cuando hay estrés o frío)
  • Sequedad en los ojos

Las personas también pueden experimentar cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Fatiga
  • Cambios de peso
  • Dolor muscular
  • Náuseas
  • Sensibilidad a la luz solar o fluorescente
  • Perdida de cabello
  • Dolor abdominal

 

Capítulo 5: ¿Cómo se trata el Lupus?

El Lupus es una enfermedad autoinmune. Esto significa que no suele “curarse”.  Los tratamientos se centran en los síntomas y, en muchos casos, la enfermedad puede controlarse.  En la actualidad, los reumatólogos disponen de muchas opciones de tratamiento y recomendaciones para ayudarle a sobrellevar la enfermedad y mejorar su calidad de vida.

El enfoque terapéutico del LES suele variar en función del tipo y la gravedad de la enfermedad. No obstante, las siguientes recomendaciones generales se aplican a todos los casos:

  • Deje de fumar y limite o evite estrictamente el consumo de alcohol.
  • Asegurarse de haber recibido todas las vacunas para evitar infecciones recurrentes.
  • Siga una dieta sana y no inflamatoria.
  • Intente hacer ejercicio: Ejercicio leve o moderado, de bajo impacto sobre las articulaciones, con suficientes periodos de descanso

Si su afección es de gravedad leve o moderada, su médico puede recetar inicialmente lo siguiente:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): para reducir el dolor y la hinchazón. Puede utilizar los de venta libre, como el ibuprofeno, o los AINE de venta con receta, como el diclofenaco.
  • Medicamentos antimaláricos: Medicamentos como la hidroxicloroquina (Plaquenil) y la cloroquina (Aralen) se utilizaban inicialmente para tratar la malaria.  Sin embargo, han demostrado su eficacia para tratar los síntomas del lupus. De hecho, ahora representan el tratamiento estándar para muchos casos de Lupus, demostrando su eficacia para aliviar síntomas como la fiebre, el dolor articular, las erupciones cutáneas y la fatiga.  Los antimaláricos también reducen la inflamación general y, en algunos pacientes, pueden incluso ralentizar o impedir la progresión de la enfermedad a otros órganos.

Si la enfermedad avanza y los síntomas empeoran, el médico puede recetar lo siguiente:

Corticosteroides: son medicamentos antinflamatorios potentes que ayudarán a reducir el dolor y la hinchazón, al tiempo que calman el sistema inmunitario. Pueden recetarse de varias formas en función de los síntomas, como cremas tópicas, comprimidos o inyecciones. Los corticosteroides pueden tener efectos secundarios graves. Por ello, los médicos suelen recetar corticosteroides para el lupus sólo durante un intervalo o un breve periodo de tiempo, no como tratamiento continuo a largo plazo.

Biológicos: medicamentos derivados de algún origen biológico, como el belimumab (Benlysta). Reducen los síntomas del lupus bloqueando algunos aspectos del sistema inmunitario que participa en el ataque a sus propios órganos/tejidos.

Inmunosupresores: sólo se administran en casos graves, con afectación multiorgánica, para suprimir el sistema inmunitario. Estos fármacos ralentizan la respuesta del sistema inmunitario y su ataque al organismo. Lamentablemente, esto significa que se debilita la capacidad de su sistema inmunitario para combatir las infecciones.  Algunos ejemplos de fármacos inmunosupresores son: metotrexato (Trexall) y azatioprina (Imuran).

Capítulo 6: ¿Cuáles son las complicaciones y comorbilidades de Lupus?

Cuando la enfermedad avanza, la inflamación grave de todo el cuerpo puede dañar los tejidos y múltiples órganos.

Si el sistema nervioso central se ve afectado, pueden producir problemas cognitivos, conductuales y emocionales. Esto incluye:

  • Dificultad para recordar las cosas rutinarias como quehaceres de la casa o tareas del trabajo
  • Dificultad para concentrarse al leer información o trabajar.
  • Dificultad expresarse o lo que piensa
  • Agitación
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Convulsiones
  • Problemas de visión
  • Derrame cerebral
  • En algunos casos, incluso puede causar  psicosis o alucinaciones

Si se ven afectados los pulmones, puede experimentar lo siguiente:

  • Corto del aire
  • Dolor al respirar
  • Tos
  • Un aumento en el riesgo para neumonía

Por desgracia, aproximadamente el 50% de los pacientes con Lupus desarrollan nefritis (inflamación de los riñones).   La nefritis reduce las funciones renales, lo que puede evolucionar a una enfermedad renal terminal/insuficiencia renal potencialmente mortal.

Síntomas de la enfermedad renal pueden incluir:

  • Edema en las piernas, la cara o las manos
  • Sangre en la orina
  • Orina espumosa
  • Piel seca y con picazón
  • Calambres musculares

Si afecta al corazón, puede provocar pericarditis o miocarditis (inflamación de los tejidos del corazón). Los síntomas incluyen:

  • Tos
  • Latidos acelerados o fuertes
  • Dolor torácico
  • Dificultad para respirar
  • Hinchazón de las piernas
  • Hinchazón del abdomen

El lupus también puede afectar al sistema sanguíneo y vascular causando lo siguiente:

  • Bajo número de glóbulos rojos (anemia), bajo recuento de glóbulos blancos o plaquetas
  • Coágulos sanguíneos
  • Hemorragias
  • Endurecimiento de las arterias
  • Inflamación de los vasos sanguíneos

El lupus puede aumentar el riesgo de que una persona contraiga cualquier infección, así como el riesgo de desarrollar una enfermedad de las tiroides.

Además, las mujeres embarazadas con lupus tienen más probabilidades de sufrir complicaciones por hipertensión, parto prematuro o aborto espontáneo.

Capítulo 7: ¿Se considera incapacitada una persona con Lupus?

La respuesta es sin duda, sí. El Lupus eritematoso sistémico afecta a alrededor de 1,5 millones de personas en Estados Unidos. La enfermedad puede ser muy debilitante debido a la afectación de numerosos órganos y sistemas, y  de la manera que avanza la enfermedad.  Por lo tanto, la capacidad de la persona para realizar actividades cotidianas normales o tareas laborales se verá afectada negativamente.

La evidencia médica sugiere que los trabajos altamente físicos y cognitivos son específicamente desafiantes para los pacientes con LES.  Los altos índices de absentismo y la incapacidad para mantenerse enfocado “en la tarea” son mayores en los pacientes con Lupus en comparación con los que no padecen la enfermedad. La elevada actividad de la enfermedad, además de la fatiga y el dolor que experimentan los pacientes, les impide seguir trabajando.

Las limitaciones físicas y los problemas cognitivos, como la pérdida de memoria y la incapacidad para concentrarse en el trabajo, reducirán la eficiencia laboral y causarán problemas para mantener o encontrar empleo.

A menudo, esto puede llevar a la pérdida de ingresos y al empeoramiento de la situación financiera de la persona. Los estudios han informado de que entre el 15% y el 40% de los pacientes pierden su empleo a los 5 años de la enfermedad, y este porcentaje aumenta hasta el 36% y el 52% a los 10 y 15 años respectivamente.

La fatiga y el dolor constantes son los dos principales síntomas que afectan a la calidad de vida de los pacientes. Entre 50 y 90% de los pacientes con LES experimentan fatiga constante. La intensidad y la duración de la fatiga por lupus a veces no están correlacionadas con el tiempo que se lleva padeciendo la enfermedad o con el grado de progresión del lupus. En una revisión de alta calidad de 19 estudios médicos, la fatiga provocó un deterioro de la productividad laboral y un aumento del absentismo, lo que llevó a la pérdida del empleo.

Igualmente importante para una solicitud de incapacidad es el hecho de que casi el 95% de los pacientes con LES luchan contra la artritis y el dolor articular.  Según los informes, estas limitaciones reducen significativamente la capacidad para realizar tareas laborales, ocuparse de las responsabilidades domésticas y hacer ejercicio, aunque sea mínimamente.   En casos más raros, el lupus puede limitar las actividades básicas de la vida diaria, como la higiene personal.

Estas luchas físicas, además del deterioro del sistema nervioso central y otros sistemas del organismo, provocan en muchos casos trastornos emocionales o psicológicos.  Más de 2/3 de los pacientes con LES sufren una o más formas de trastornos emocionales. Según un estudio, el 85% de los pacientes con LES sufría depresión, mientras que el 61% padecía ansiedad.   Este estudio también descubrió que la gravedad de la depresión y la ansiedad se correlaciona significativamente con el grado de discapacidad que experimentaban.

Recibir un tratamiento adecuado que proporcione una mejoría clínica no siempre significa que la calidad de vida y la capacidad laboral también hayan mejorado de forma importante. A pesar de un paciente que responda bien al tratamiento, la mayoría de los pacientes con LES siguen presentando graves limitaciones y reportan una baja calidad de vida.  Esto se debe al daño que sufren los tejidos y órganos que el lupus puede haber causado ya.

Si padece Lupus y ha cotizado al Seguro Social a través de su empleo, tiene derecho a solicitar las prestaciones del Seguro Social por incapacidad.  El cheque mensual por incapacidad que se obtiene al demostrar la incapacidad debida al lupus le permite mantenerse a sí mismo y a su familia.  Usted ha pagado esta prestación a través de sus impuestos laborales para poder reducir la carga económica que puede soportar como consecuencia de su incapacidad para trabajar.

Los reclamos de incapacidad por Lupus comparten las mismas características claves de un caso de incapacidad ganadora con otros tipos de reclamos.   Pero varios de estos puntos clave para ganar pueden ser aún más importantes en una reclamación por incapacidad basada en el lupus.  Aquí tienes 5 claves para ganar los beneficios por incapacidad por lupus:

Chapter 8: Assessment of Lupus Disability under the 5-step Sequential Evaluation Process

At this initial step in the Sequential Evaluation Process the social security decision-maker asks a very simple question: are you working?  There is nothing unique about a Lupus based disability claim when work activity is being considered.  Social security first considers:  are you working?

At step 2 of the Sequential Evaluation Process, the social security disability decisionmaker asks a simple question: Is the condition “severe”?  Sounds like a simple question – of course, Lupus is VERY “severe”, right?  The term “severe”, however, for social security disability purposes has very specific legal meaning.

The same social security rules and regulations apply to every state in the nation.  Yet there can be different interpretations in the different federal appeals court circuits – another reason you might want to hire a local disability lawyer and not a national disability lawyer or firm).

In the Fifth Circuit Court of Appeals – that includes the state of Texas – there is a specific interpretation of what “severe” really means.  A condition is not severe only if  it has “such minimal effect on that individual that it would not be expected to interfere with the individual’s ability to work.” Stone v. Heckler, 752 F.2d 1099, 1101 (5th Cir. 1985).

So exactly what does this “mumbo-jumbo” mean when considering a Lupus social security disability case in Texas under step 2 of the Sequential Evaluation Process?  Its means that the social security disability decisionmaker almost never finds that the claimant’s Lupus is “non-severe”.  Very few Lupus disability cases are decided at Step 2.

At step 3,  the decision maker considers whether your Lupus “meets” the conditions set out in the disability regultion found in “14.02 Systemic lupus erythematosus”.

There is widespread misinformation about Lupus and meeting the listing, and I have seen many social security disability attorney we sites that seem to add to that confusion.  This is because few make it clear that meeting the Lupus listing is not the only way to secure disability benefits for Lupus; rather, it represents medical consensus on what a  case of Lupus looks like that is so severe there is no doubt it is disabling.  Many online resources talk of the “Blue Book”  – a simple collection of the Listings – and give the impression that failing to meet a Listing for Lupus is the end of the matter.  In fact, meeting a Listing for Lupus represents a minority of favorable disability decisions for Lupus.   With that background, let’s look at what it takes to meeting the listing for Lupus.  There are 2 seperate paths to meeting the Lupus listing.  Both require the following: At least two of the constitutional symptoms or signs:

  • severe fatigue
  • fever
  • malaise
  • involuntary weight loss

In addition to this “foundation” finding of “constitutional symptoms or signs”, meeting the Lupus listing requires either of the following:

PATH 1PATH 2
Repeated symptoms of lupus,
AND one of the following at the "marked level":
One of the organs/body systems involved to at least a moderate level of severity
* Limitation of activities of daily living.
* Limitation in maintaining social functioning.
* Limitation in completing tasks in a timely manner due to deficiencies in concentration, persistence, or pace.

If you can do any of the work you have done in the past 15 years despite your Lupus symptoms you will not qualify for social security disability benefits.  The social security administration decision-maker in Texas cannot award you disability benefits if he or she finds you could return to any of the jobs that you held in the last 15 years.  Seems like a clear enough question, but lay persons can often be confused at Step 4 about what exactly is meant by ability to return to Past Relevant Work. Over now a quarter of a century handling only social security disability cases in Dallas Fort Worth I have heard claimants give these kinds of answers to that question:

They would not take me back at that job now..” “That job requires a lot more training now” “That job had changed and it is too technical for me now” “My old job doesn’t exist any more. All those jobs have gone to Mexico”

These answers reflect a misunderstanding of what social security means by “ability to return to work”.  The social security regulations are not interested in whether any of your prior jobs are actually available to you now.   Rather,  it means could you now perform the job you had many years ago if it was offered to you.

The question of whether you could go back to “past relevant work” is a  hypothetical question. A hypothetical question is based upon assumptions rather than actual facts.  The social security decision maker is simply wanting to know whether “hypothetically? could you meet the job demand of any job you performed in the past 15 years.

I could part of this inquiry is securing your opinion of whether you could return to any past relevant work.   In nearly every one of the hundreds of administrative law judge hearing I have held the client is asked a “what-if” question like this:

“If you were offered that same job (a job the claimant did in the last 15 years) could you do it?”

the question is about your Lupus and its symptoms.   It is about your ability to perform the functions of the job.  It is not about ehe availability of the job. The judge asks this question wanting to know whether you believe you could physically perform the job.  It is not that the judge is trying to trick you into saying you could return to past work. In fact, answering “yes” to the “what-if” question about ability to return to work is not the kiss of death for a disability case.  Most administrative law judges understand that claimant’s have pride and a solid work ethic, and may evn be willing to try and go back to work.  But they will want to know more and ask follow up questions to try and tease out whether the  claimant really thinks they can return to work, or whether they are ashamed to admit they can’t work any more.

Asking you about your opinion on their ability to return to past work is important because youare the only person who truly understands what you are going through, and what your Lupus keeps your from doing.

The social security  decision-maker must determine what residual functional capacity (“RFC”)  category the claimant falls in.    RFC is simply what vital job-related abilities remain despite the Lupus symptoms.  RFC is usually expressed in terms of these categories:  “Heavy”, “Medium”, “Light” and “Sedentary”.  This RFC found by the decision-maker must be consistent with a past relevant work job in order to support a decision that the claimant can return to past relevant work.  Here is an example:

Lets say your joint and muscle pain from Lupus is so severe that you could do only a sit down job (a “sedentary” job).  But your pain won’t let you stand and walk for most of a normal workday.  This ability to be on your feet most of the time at work is characteristic of what id called “light” work.  If all your past work was “light” or more demanding in exertional requirements the ALJ could not find you capable of return to past work.

The issue of whether you could do other work at the sedentary level would then be the crucial issue.  In this area, your age is particularly important.  Generally it is harder for the government to find your could do “other work” when you are older than 50 years of age.  See my comprehensive post about this important topic.

This is the last, and usually most important step in securing social security disability benefits based on Lupus. You proved at Step 4 that you are unable to go back to prior work, but to secure social security disability you must prove you cannot do any work in the national economy.   At step 5 of the Sequential Evaluation Process the social security decision-maker must answer the question: could you do any other work despite your Lupus symptoms? Here at step 5 your age, education and the type of past work becomes important.  In general, it is harder to get disability at a young age.  Over the age of 50 the social security administration rules concedes that it is harder to transfer job skills to a new occpuation, or learn a new skill.  So sometimes, “winning” at Step 4 – that is, a finding of inability to return to past relevant work – will seal the deal for a Lupus sufferer over the age of 50 where past work was performed at least at a “light” level and the claimant has no skills that would transfer to a “sedentary” job.   This is because the so-called “Grid” rules direct a specific finding of “disabled” or “not disabled” based upon age and vocational factors.  Here is an example:

Under 50Over 50
Past Relevant Work: LightPast Relevant Work: Light
Residual Functional Capacity: SedentaryResidual Functional Capacity: Sedentary
No skills transferrable to SedentaryNo skills transferrable to Sedentary
NOT DISABLED under Grid Rule 201.18DISABLED under Grid Rule 201.10

Attorney Stanley Denman has won hundreds of Lupus social security disability cases in Dallas Fort Worth over the past 25 years of exclusive disability representation. He is a frequent speaker at North Texas Lupus support groups, as well as the “Rally for Lupus” sponsored by the LONE STAR CHAPTER of the Lupus Foundation of America.

Capítulo 9: Ganar beneficios por incapacidad debido al Lupus: 5 puntos claves

Punto Clave #1:  No “exagere” el dolor

El famoso psiquiatra y superviviente de los campos de prisioneros nazis Viktor Frankl hizo la siguiente observación sobre el dolor y el sufrimiento:

“El sufrimiento de un hombre es similar al comportamiento de un gas. Si se bombea cierta cantidad de gas en una cámara vacía, ésta se llenará por completo y de manera uniforme, sin importar el tamaño de la cámara. Así, el sufrimiento llena completamente el alma humana y la mente consciente, sin importar si el sufrimiento es grande o pequeño. Por tanto, el “tamaño” del sufrimiento humano es absolutamente relativo”.

Esta realidad puede llevar fácilmente a los solicitantes de incapacidad a parecer ante un ALJ (el juez de la ley administrativa por sus siglos en el inglés) que exageran su dolor.  El dolor de Lupus puede, en efecto, haber “llenado la habitación”, pero es importante poner el dolor en perspectiva.  El solicitante de incapacidad que afirma que su dolor por lupus es de “10” en una escala del 1 al 10 puede encontrarse con que el ALJ se muestra incrédulo sobre su veracidad.  Haga todo lo posible por relativizar su dolor.  No es necesario que experimente un dolor insoportable todo el día, todos los días, para tener derecho a los beneficios por incapacidad debido al lupus.

Punto Clave #2:  El diagnóstico y tratamiento por un reumatólogo

A la Administración del Seguro Social le gustan los especialistas médicos.  Están más inclinados a creer la opinión de un especialista en el área en cuestión que la de un médico general.  Los reumatólogos son el “patrón oro” cuando se trata del diagnóstico y el tratamiento del lupus.

Punto Clave #3:  Siga los consejos del reumatólogo

El campo de la reumatología ha hecho grandes avances en el tratamiento del Lupus.  Un tratamiento de alta calidad por parte de un reumatólogo a menudo puede mejorar los síntomas más debilitantes del Lupus.  Si usted no está bajo el cuidado médico regular de un reumatólogo, y si usted no sigue el plan de tratamiento médico de su reumatólogo, usted tendrá dificultades para ganar beneficios por incapacidad del seguro social.

Punto Clave #4:  Asegúrese de que los registros médicos de su reumatólogo reflejen sus síntomas incapacitantes

No es infrecuente que los enfermos de lupus no informen plenamente a su médico sobre los síntomas debilitantes que padecen.  Asegúrese de que su historial médico no diga que “se encuentra bien” cuando en realidad no es así.  Dígale a su reumatólogo lo que padece.

Punto Clave #5:  No intente educar al seguro social sobre la condición médica de Lupus

El lupus suele afectar a personas más jóvenes.  La incapacidad por Lupus suele ser totalmente inesperada.  Debido a que su incapacidad por Lupus es un acontecimiento tan sorprendente en su vida puede sentirse obligado a educar al seguro social acerca de por qué usted es incapaz de trabajar a una edad tan joven. Estos esfuerzos suelen ser contraproducentes.  La administración del seguro social está familiarizada con el Lupus y no necesita un manual sobre la enfermedad.

Y lo que es más importante: la presentación de voluminosos materiales sobre el Lupus adquiridos en Internet -aunque bienintencionados- pueden crear una percepción equivocada de parte del ALJ.

Chapter 10: Further Reading: Lupus Research and Resources

About Co-Author (medical information)

Dr. Dina Elsalamony is an experienced physician with a bachelor’s degree in medicine and surgery and a master’s degree in public health.
She has over ten years of experience practicing medicine and working across different medical roles

Education:

  • Ain Shams University – Bachelor of Medicine, Bachelor of Surgery – MBBS

  • University of Sunderland – Master of Science (MS), Public Health

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